Salud de encías

Periodoncia

Cuidamos tus encías para proteger la base de tus dientes, prevenir movilidad y mantener la salud oral a largo plazo.

Periodoncia

Encías sanas para conservar tus dientes

La periodoncia trata inflamación, sangrado, infección y pérdida de soporte alrededor de los dientes. Detectar los signos a tiempo ayuda a evitar problemas mayores y preservar piezas naturales.

El plan puede combinar limpiezas profundas, mantenimiento periodontal, instrucciones de higiene y revisiones de control.

  • Diagnóstico de gingivitis y enfermedad periodontal.
  • Tratamientos para controlar sangrado e inflamación.
  • Mantenimiento periodontal personalizado.
  • Prevención de movilidad y pérdida dental.

¿Sigues teniendo dudas?

Respondemos las dudas más frecuentes sobre nuestro tratamiento de periodoncia y la salud de tus encías.

¿Qué es la enfermedad periodontal y cuáles son sus síntomas?

La enfermedad periodontal es una infección de origen bacteriano que afecta a las encías y a los tejidos de soporte de los dientes. Los principales síntomas son el sangrado de encías (espontáneo o al cepillarse), enrojecimiento, inflamación, mal aliento persistente (halitosis) y, en fases avanzadas, movilidad o separación de dientes.

¿Qué diferencia hay entre la gingivitis y la periodontitis?

La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad; solo afecta a la encía superficial, provoca sangrado y es 100% reversible. Si no se trata, evoluciona a periodontitis (o piorrea), una infección profunda que destruye progresivamente el hueso de soporte del diente y es irreversible, requiriendo tratamiento para frenar su avance.

¿En qué consiste el raspado y alisado radicular (curetaje)?

Es una limpieza profunda realizada bajo anestesia local que consiste en retirar el sarro acumulado y las bacterias depositadas debajo de la línea de las encías (bolsas periodontales) y alisar la raíz del diente para permitir que la encía vuelva a adherirse firmemente a la pieza.

¿Se puede curar definitivamente la periodontitis?

La periodontitis es una patología crónica, por lo que no se cura en el sentido estricto, pero sí se puede controlar con total éxito. Con un tratamiento de curetajes adecuado y una fase rigurosa de mantenimiento periódico en clínica cada 4 o 6 meses, logramos detener por completo la pérdida de hueso y conservar tus piezas naturales de por vida.